Así como un familiar, amigo, maestro, colega
puede describirnos como somos físicamente y psicológicamente, nuestro perfil en
red social nos describe on line.
Nuestro perfil define quienes somos y lo que nos gusta, o disgusta, nuestro
credo, ocupación, ideología, las causas por las cuales luchamos. Seguramente te
preguntarás: ¿Cómo pueden saberlo? Es mágico, la clave la información: lo que compartimos, creamos, consumimos en la red son
los datos suficientes para conocernos en profundidad.
Muchos pensamos que las redes sociales elaboran nuestro perfil en base a
los siguientes datos: dirección de correo electrónico, nombre, un nick, una imagen, lugar de residencia,
edad, entre otros. Pera eso es solo una
parte.
Nuestro
perfil puede incluir datos acerca de qué pensamos y son complementarios como por ejemplo:
gustos, hobbies, opiniones.
Debemos
reflexionar sobre lo siguiente: Nosotros somos el producto en venta,
que pagará el mejor postor. Con los datos suministrados en nuestros perfiles en las redes sociales, éstas crean un patrón de gustos y tendencias, acertando claramente y con precisión, en nuestros posibles consumos.
A
través de nuestros perfiles las redes pueden determinar que nos gusta y los
productos que estamos dispuestos a comprar; en otras palabras qué buscamos o deseamos,
pueden predecir que adquiriremos e inclusive que nos hará falta; sí, lo saben,
tiene un equipo de profesionales y de herramientas sofisticadas “software” que hace
ese trabajo.
Los
datos suministrados a la hora de registrarnos en una red social son tan solo la
punta del iceberg: son los link que consultamos, los “Likes” que hacemos, las
palabras que colocamos en los buscadores, las personas que son nuestros amigos,
los videos que subimos o vemos en youtube, nuestros “Twit”, las personas que seguimos y que nos siguen, las fotos y
comentarios que hacemos de estas, y mil cosas más, los datos que sin darnos cuenta
ponemos a la disposición de las redes.
Cuatro actores para la formación de ciudadanos responsables en el uso de Internet.
La vía de acción que proponemos para
lograr una sana convivencia en nuestra “vida digital” parte de lo siguiente: la
supervisión en casa por parte de los padres, la acción formadora en las
escuelas, el apoyo de entes gubernamentales y empresas de telecomunicaciones.
La Familia. La supervisión en casa por parte de los
padres
Los padres tenemos un rol fundamental,
debemos estar atentos de lo que nuestros hijos hacen en línea, debemos estar
tan presentes como lo hacemos en la vida real. Debemos capacitarnos y mostrar
habilidades en el uso de las TIC. Nosotros, los padres, debemos apoderarnos de
la tecnología, nuestros hijos deben vernos como un referente, no como un sujeto
atemorizado y desconfiado; deben saber que pueden acudir a nosotros en busca de
ayuda, de un consejo.
La Escuela, y su acción formadora en clase
Las instituciones educativas pueden
establecer programas de formación en el uso de las TIC y de los dispositivos de
conexión. Las escuelas cuentan con el apoyo de distintas asociaciones y ONGs
que han asumido el rol formador y de especialización en el tema. Los directores
y asociaciones de padres (AMPA) cuentan con el apoyo de sus docentes y de estas
asociaciones para diseñar programas creados o no a la medida de sus alumnos. Los
niños deben desarrollar las competencias digitales del nuevo milenio
establecidas por la Unión Europea, y entre ellas encontramos “convertirse en un
ciudadano responsable en el uso de las TIC”.Los colegios tienen mucho que aportar en la capacitación de sus alumnos
en la ciberciudadanía, poseen la experiencia y recursos didácticos para
hacerlo, conocen el entorno, sus problemáticas y recursos socio económicos. Las
escuelas tienen la capacidad técnica para formar a sus alumnos y docentes en
los protocolos de acción en caso de usuarios abusivos: los niños deben saber
con certeza a quién acudir y qué pueden
hacer en estos casos.
El Gobierno, y el apoyo de sus
instituciones
Sabemos que los Ayuntamientos y el Estado
en general aporta recursos y apoyo logístico para el desarrollo de iniciativas
que promuevan la sana convivencia en Internet, por otra parte provee a través
de la Policía y la Guardia Civil de protocolos de auxilio y apoyo a las
víctimas. Estos organismos, tienen un papel importantísimo en la prestación de
apoyo a las victimas de delitos informáticos o de usuarios abusivos y
acosadores, la difusión de estos procedimientos es lo que no se ha completado, hemos
observado en nuestras clases que nuestros alumnos (niños, adolescentes y
padres) desconocen el rol juegan estos organismos en la resolución de estos casos.
Creemos que aún hay mucho por hacer y en
esa línea trabajamos en la búsqueda de patrocinio para llevar nuestras
propuestas y acción formadora a más personas, instruyendo y captando agentes de
transformación y difusión de nuestros planteamientos.
(NOTA: el estado también tiene en sus
manos el poder de legislar y crear ordenanzas, decretos y leyes que regulen,
sin coartar la libertad de expresión, nuestros comportamiento en línea.)
Las Empresas de telecomunicaciones
Como proveedores del servicio y de los
dispositivos de conexión, tienen mucho que aportar y contribuir. Quien más que estas
para apoyar iniciativas de capacitación a sus consumidores.Las Empresas de Telecomunicaciones cuentan
con personal cualificado y recursos para generar o validar programas educativos.
Al mismo tiempo para colaborar con los organismos del estado, las escuelas y
las familias en la solución de problemas. Muchas empresas han creado programas
de voluntariado con sus empleados, han financiado estudios y campañas de
capacitación que valoramos.
Pero no sólo las empresas de
telecomunicaciones pueden aportar sus recursos técnicos y financieros en la
formación de ciberciudadanos, la tecnología está en todo; todos nos
beneficiaremos de lo que se invierta en formar ciudadanos responsables.
Cada uno de estos actores tiene un rol
que cumplir en la formación de los usuarios responsables de internet, pero únicamente
su acción en conjunto o trabajo mancomunado propiciará el éxito.
A continuación dos casos, dos
situaciones, distintas maneras de abordar el acoso. Sería muy irresponsable de
mi parte asumir posición, habría que indagar en profundidad e investigar si los
organismos competentes actuaron diligentemente en ambos casos, en otras
palabras, brindaron el apoyo necesario y aplicaron acciones para fortalecer la
autoestima y fuerza interior de estos dos chicos.
Cada uno de nosotros puede sacar
sus propias conclusiones, pero lo que sí puedo resaltar es que en ambas
situaciones los dos chicos tomaron acciones para detener el acoso, el valor y
su determinación para poner freno a estas acciones les hizo cambiar, no sólo su
actitud ante la amenaza; los convirtió en dueños de su vida (destino), capaces
de enfrentar cualquier obstáculo.
Estos casos me traen recuerdan
dos que viví muy de cerca:
Hace unos años en el instituto
para el que trabajaba un alumno de 15 años era el azote, sus prácticas eran
violentas y ofensivas, llegó inclusive a intimidar sexualmente a sus compañeros
de clase, exponiéndose sexualmente ante ellos.
El instituto trató de mediar ante
la situación, el expediente tenía más de 300 páginas, pero a la hora de
denunciar el caso ante las autoridades los padres de los alumnos implicados
denegaban; tenían miedo. Un chico de 15 años era capaz de atemorizar a toda una
comunidad. Su nombre Hugo, un chico rudo, fuerte y criado con lujos, apoyado
con la mirada complaciente de su padre, a quien todo le parecía normal. Un día Hugo
llegó a la oficina del Coordinador de Disciplina con un golpe muy fuerte en su
ojo.Realmente estaba consternado y se
sentía humillado. Denunció a Omar, otro alumno de su curso que sin mediar
palabra propinó un derechazo, producto de una burla.
Omar recibió aplausos y hurras de
sus compañeros de curso y de otros del instituto, en cuestión de segundos la
noticia corrió como la pólvora por todo el colegio.
Al conversar con Omar sobre lo
ocurrido, éste comentó que estaba cansado de las constantes vejaciones de Hugo,
la situación se había hecho insostenible y veía que el colegio poco podía
hacer. Así que luego de mucho pensarlo decidió ponerse a entrenar y hacerse
fuerte, se inscribió en un gimnasio y contacto con un entrenador de boxeo. En
silencio entrenó duro y su frustración la transformó en músculos, su disciplina
me recuerdan a la deMilla Bizzoto. Sus
padres estaban al tanto de la situación y apoyaron a su hijo en sus acciones y
determinación.
Hugo y Omar nunca fueron los
mismos, ese puñetazo cambio sus vidas. Hugo terminó su carrera de acosador de
oficio, fracasó en el año escolar y decidió irse del colegio. Omar ganó
reputación y estima, inclusive yo lo admiro: puso freno a una situación que más
nadie había podido detener. El ejercicio no sólo transformó el cuerpo de Omar
en un chico muy fuerte y seguro de sí mismo, sino en un joven capaz de tomar
decisiones importantes y asumir las riendas de su vida. Él más nunca fue el
mismo, la seguridad afloraba en su cara.
Otro caso, es el que paso a relatar:
Ignacio era un chico con sobre
peso, rubio y de familia acomodada, de padres sobre protectores. Ignacio era de
esos alumnos que no pasa desapercibido, sus constantes intervenciones en clase
se convertían en una pesadilla, no tenía filtro para relatar historias
familiares y personales, algunas muy íntimas. Los cuentos de este joven solían
estar fuera de contexto, tanto compañeros de clase como docentes trataban de
contextualizar las situaciones, pero realmente era difícil.
Ignacio contantemente
descalificaba a sus compañeros, sus palabras eran muy hirientes y llenas de
veneno, en una ocasión escuche decirle a una compañera de clase: -Qué se
puede esperar de ti, si tu padre es un drogadicto-.
Emiliano era un colega del curso,
chaval delgado, alto, moreno, cuya familia hacia un gran esfuerzo para pagar
sus estudios. La madre de Emiliano era de esa clase de representante dispuesta a colaborar con la institución y siempre dictaba talleres como voluntaria. Una
persona entregada a la educación de sus hijos.
Ignacio usualmente humillaba a Emiliano,
le decía “Negro”, “Pobretón”, en ocasiones lo empujaba y se burlaba de su
timidez.
Un día en primer año de secundaría Emiliano se cansó de las bromas
y ofensas de Ignacio.
En clase la docente de turno dió la hora
libre. Ignacio relató que los había dejado solos en el aula de clase para salir
a chatear con su móvil.En pocas
palabras recibieron el mensaje de que podían hacer cualquier cosa como escuchar
música, conversar, entre otras actividades recreativas. Pero para los chicos
que mejor cosa que jugar con una pelota. Al parecer en ese juego Ignacio lanzaba
la pelota a Emiliano, pegándole en la cara. Los golpes de la pelota iban
acompañados de los siguientes inultos: “Mono”, “Orangután”, “Negro”. Tras golpe
y golpe y ofensa y ofensa, Emiliano no pudo más y golpeó a Ignacio. En su historia Emiliano nunca supo señalar dónde había golpeado a Ignacio. Según él: su mente su nubló, estaba en blanco. Algunos
alumnos testificaron que sólo lo había empujado. Ignacio había caído al suelo
y se había golpeado la cabeza con la columna; pero que realmente no había sido
nada grave.
Los alumnos acudieron en búsqueda de la profesora, quien sin indagar mucho en lo ocurrido, se enfureció y
remitió a los dos alumnos a la coordinación de disciplina.
La situación desencadenó una
guerra si cuartel, una lucha de poderes que no vale la pena describir, la cual involucró no sólo a esos dos jovencitos, sino a sus familias, a la docente y una denuncia ante las autoridades competentes contra el colegio.
Personalmente escuché decir al padre de Ignacio
lo siguiente: -Voy a xxxx a la familia de ese chico, son unos tierruos-.Frase que complementaba Ignacio en clase, decía a Emiliano:
-Estás xxxx, te denunciaremos en la policía-. Los padres de Ignacio
presentaron una denuncia ante las autoridades del colegio, con la amenaza de ir a otras instancias legales, con razón, hacían responsable de los
daños sufridos por su hijo (contusión cerebral) a la familia de Emiliano y a la
Profesora.
Al final no se pudo demostrar el daño físico causado en la caída, el colegio medió y movilizó todo sus recursos para atender el
caso.Se activó el protocolo para este
tipo de situaciones y se buscó asesoría legal y emocional. Se llegaron acuerdos
entre las familias y la docente fue sancionada.Ignacio y Emiliano tuvieron que realizar jornadas de trabajo comunitario,
que implicaban actividades en equipo. Lamentablemente Ignacio mostró poca integración en las actividades desarrolladas, su actitud era de desagrado y poca disposición para colaborar con Ignacio, eso sí, no volvió a molestar a Emiliano.
Emiliano y su familia atravesaron unos días terribles, pero al final cesó el
acoso.
La intervención de las escuelas y
de nosotros los padres deben ser oportunas, es como siempre digo, no debemos dejar
pasar. Las cosas pequeñas crecen y se convierten en situaciones inmanejables o
muy complicadas de resolver, es como una bola de nieve que crece y crece, cuando
llega a nosotros nos aplasta.
Tenemos que trabajar en fortalecer la
autoestima de nuestros hijos y alumnos. Enseñarlos a defender sus ideas y sus
actitudes, así como sus intereses.
Tenemos que enseñar convivencia, tolerancia, aprender a respetar
nuestras diferencias. Por otra parte los chicos deben saber que los conflictos y discusiones son parte
de la vida, lo que hay es que desarrollar habilidades para negociar y resolverlos sin dañar a otras personas.
Quiero dejar claro lo siguiente:
No apoyo a la violencia como vía para resolver este tipo de conflictos, me
quedó con Milla Bizzoto y su ejemplo, pero en ocasiones, cuando nosotros los
adultos no actuamos a tiempo damos pie a que se desate, y una vez descontrolada no
sabemos sus consecuencias, realmente el golpe de Ignacio pido haber terminado
en algo realmente grave, así como el golpe en el ojo que propinó Omar a Hugo,
o el chico australiano pudo haber caído de mala forma y sufrir una
fractura, quien sabe.
Esta entrada veremos como utilizar una herramienta de Google, Google SafeSarch, la cual activa un filtro de contenido que proporciona una navegación más limpia de contenido sexualmente explicito, ofensivo, en otras palabras obtener resultados de búsquedas en internet de forma más segura.
Al activar en Google SafeSearch, en las opciones de búsqueda, usted está bloqueando gran parte del contenido para adultos, pero no es 100% fiable, realmente nada lo es.
Para activar SafeSearch usted debe:
1.Tener una cuenta Google.
2.Entrar en Google.com, luego iniciar su sesión de trabajo.
3.Escribir en el cuadro de direcciones: google.com/preferences
4.Activar la casilla SafeSearch
5.Hacer clic sobre “Bloquear SafeSearch”. De esta forma el navegador, aunque usted cierre la sesión de trabajo, permanecerá bloqueado para el material explicito. Google SafeSearch le pedirá conformar los datos de su cuenta de usuario. Verás como comienza el filtro a trabajar.
6.Aparecerá una ventana con el siguiente mensaje: “SafeSearch se ha bloqueado correctamente”.
7.Para probar el funcionamiento del filtro realice una búsqueda dentro de Google, vera que los resultados van a acompañados, en la parte superior con un mensaje y una imagen de esferas de colores.
Para revertir la activación del filtro de contenidos, sólo deberá ir de nuevo a google.com/preferences y desactivar la casilla de SafeSearch, nuevamente deberá confirmar sus datos de usuario.
Espero que esta información le sea de utilidad, y forme parte de las estrategias que implemente en casa para proporcionar a sus hijos una navegación más segura.
A continuación un video que explicará como activar esta opción de Google.
En las últimas semanas muchos padres me piden herramientas para proteger a sus hijos de los riesgos de internet. Pero como siempre digo la única vía es la educación y el acompañamiento.
Hay que estar tan presentes en la vida real como en la virtual.
Inclusive me han pedido: -¿Cómo puedo ponerle un candado al ordenador?- La respuesta es muy sencilla, quite el cable de corriente y guárdelo; pero eso no funcionará, sus hijos encontrarán la manera de conseguir otro.
Si buscan en internet verán que por cada video subido a YouTube sobre “Control parental”, hay más de una veintena de cómo desbloquearlo o burlarlo, y si de algo estoy seguro, es que los chicos saben que YouTube tiene las respuestas a las cosas que les interesan. Pero no todo es tan grave, si hay acciones que podemos implementar, pero ninguna es 100% infalible. Algunas recomendaciones: 1. Inicie en casa una rutina de comentar lo que hacemos en línea. 2. Lea y capacítese sobre el tema. 3. No tema preguntar lo que no sabe. 4. Siga a sus hijos a través de las redes sociales de moda. 5. No los deje solos en el mundo virtual, supervise lo que hacen. 6. Establezca un decálogo de normas para el buen uso de internet. 7. Postergue la comprar del móvil lo máximo que pueda, las tabletas son otra cosa. 8. Utilice las opciones de búsqueda segura de Google y YouTube. 9. Pero sobre todas las cosas pida a sus hijos que sean precavidos, así como lo son el mundo real.